¿Por qué se nos va volando?

Porque el sol es grande grande y nosotros pequeños pequeños,
buscamos ser soles, los muchos todos que somos.
No es fácil ser cuando hay tanto que hacer, con todos
los quehaceres y todo lo que debemos a nuestros deberes.

Porque de tierra está hecha la tierra y de hecho todo
está hecho de tierra: los desplazados, los desterrados,
los enterradores, los recién migrados, los paracaidistas.
Con sangre se hace el lodo y hay de todo bajo el sol.

Porque el copiloto coyote nos cruce al azul:
horizonte-barda, de movimiento es el humano, altisonante salida:
azul azul nuestro sueño de siglos azul, del desapego está hecho el vuelo.
Nos cruzamos, soles, el cielo: lo logramos, todos solos, indiferentes.

Porque nosotros pequeños pequeños inventamos problemas
más pequeños para sentirnos menos pequeños que los problemas
con los cuales nos empequeñecemos. Es decir, una pregunta:
¿el sol se quema por celos del cielo, por vestirse de azul?

Porque discutimos atardeceres y el sol no sabe de qué diablos hablamos.
Pequeño día pequeño día pequeño día y así se acaba la vida.
Mar abajo, mar enventanillado. De lodo se hace el agua, mar adentro:
cuerpos de agua agitado, cuerpos con el sueño insólito de vuelo.

Porque el sol calmado, el mar calmado, el azul calmado.
Pero la tierra no se calma: pequeños pequeños nosotros,
por más pequeños que seamos, nunca quietos:
de inquietud estamos hechos; de soles nuestros sueños.