¿Por qué se nos va volando?

Porque el sol es grande grande y nosotros pequeños pequeños,
buscamos ser soles, los muchos todos que somos.
No es fácil ser cuando hay tanto que hacer, con todos
los quehaceres y todo lo que debemos a nuestros deberes.

Porque de tierra está hecha la tierra y de hecho todo
está hecho de tierra: los desplazados, los desterrados,
los enterradores, los recién migrados, los paracaidistas.
Con sangre se hace el lodo y hay de todo bajo el sol.

Porque el copiloto coyote nos cruce al azul:
horizonte-barda, de movimiento es el humano, altisonante salida:
azul azul nuestro sueño de siglos azul, del desapego está hecho el vuelo.
Nos cruzamos, soles, el cielo: lo logramos, todos solos, indiferentes.

Porque nosotros pequeños pequeños inventamos problemas
más pequeños para sentirnos menos pequeños que los problemas
con los cuales nos empequeñecemos. Es decir, una pregunta:
¿el sol se quema por celos del cielo, por vestirse de azul?

Porque discutimos atardeceres y el sol no sabe de qué diablos hablamos.
Pequeño día pequeño día pequeño día y así se acaba la vida.
Mar abajo, mar enventanillado. De lodo se hace el agua, mar adentro:
cuerpos de agua agitado, cuerpos con el sueño insólito de vuelo.

Porque el sol calmado, el mar calmado, el azul calmado.
Pero la tierra no se calma: pequeños pequeños nosotros,
por más pequeños que seamos, nunca quietos:
de inquietud estamos hechos; de soles nuestros sueños.

Colibrí Chilango

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Un colibrí llega a mi azotea chilanga
y de repente todo me parece posible, aunque improbable:
flores donde no hay colores sino cemento,
metrópolis construida sobre metrópolis,
metrópolis suspendida sobre lago,
nervios tensos esperando tremores,
craneos esperando volcanes,
en fin todo, al final, todo finalmente.

Entonces colíbrí, ¿así? ¿Pero cómo?
Esta ciudad es cemento oxidado, ciudad suspendida
entre viaductos y periféricos, aviones internacionales
y humo humano ahorcador, colibrí júrame que vives así.

He oido lo que dicen de ti. Que eres el alma
de los guerreros aztecas que fallaron en batalla,
que eres el alma de las madres perdidas en el parto,
eso dicen, pero nunca les di la razón,

porque de ser así colibrí, esta ciudad estaría llena de ti:
viento vibrante, lleno del llanto de tus alas,
nubes negrillas resplandecientes con tus plumas,
mujeres acaso madres, muertas, chupaflores en cada florero,
zumbeando como moscas crecidas.
Por cada mexica muerto en el hecho de hacer ciudad,
un chupamirto aletea por un lecho de urbanidad:
cada mestizo urbano aplastado en el choque de dos mundos,
cada borracho azteca aplastado por el metro,
colibris viviendo en los tuneles como murciélagos.

Pero hoy te vi, colibrí, llegaste a mi azotea
entre el alambre viejo y caca de gato aun más vieja,
tú llegaste, y ya no tengo recurso,
tengo que creer

que en esta ciudad hay un sinfín de colibrís escondidos,
viviendo clandestinos en viveros, vivaces,
devorando el mercado de Jamaica por las noches,
atracando el azúcar, ratas de dos alas,
borrachos perdidos por las aguas frescas,
hambrientos, locos de horchata,
no me queda de otra
engo que creer

que hay corazones latiendo mil veces por minuto,
que hay alas batiendo doscientas veces por segundo,
que hay vuelo esperando a las madres muertas,
que hay un cielo heredado por aztecas asesinados,
así, tengo que creer

que aún hay colibrís en la Cd. de México,
DFectuoso ombligo donde todo es posible,
pero la vida no es segura, y tengo que creer
que un día de estos nuestras alas batirán este humo.

In Ciudad Juárez, They Say the Night Is a Thief

but it was not the night that stole you,
night wrapped warm around forehead and under your arms,
it was men whose shadows have climbed into their hearts.

Jalisco verde, a childhood in seabreeze
spent naming clouds: libélula, golondrina. Then older, 
to the north, to work. But it was not the night that stole you.

The face of Mamá argued with itself, tears over smile.
Papá, moustache black and words: “bye, cuídate mucho,
there are men who have swallowed their own shadows
.”

El Norte means hope and hope is a four-letter word
spoken between bleeding fingers, between shifts. Then
the night stole the day and you waited

for the bus, thick footsteps in sand behind you.
Men whistled and called. Then their fingers tore,
their shadows swollen inside you.

It is said the longest night births the most beautiful sun.
You, far away in wind. May it never be said that
it was the night that stole you,
for it was men who still walk wearing badges but cast no shadow.

En Cuidad Juárez, culpan a la noche

pero no fue la noche la que te llevó,
la noche envuelta tibiamente en la frente y bajo tus brazos,
fueron hombres cuyas sombras se han infiltrado a sus corazones.

Jalisco verde, una niñez en la brisa marina
que transcurrió llamando a las nubes: libélula, golondrina. Luego al crecer,
al norte, a trabajar. Pero no fue la noche la que te llevó.

La cara de Mamá peleaba consigo misma,
lágrimas sobre su sonrisa. Papá, bigote negro y palabras: bye, cuídate mucho,
hay hombres que se han tragado su propia sombra.

El Norte significa esperanza y esperanza es un insulto
proferido entre dedos sangrantes, entre turnos de trabajo. Luego
la noche se llevó al día y tú esperaste

al autobús, graves pisadas en la arena detrás de ti.
Unos hombres silbaron y llamaron. Luego sus dedos te atravesaron,
sus sombras invadieron tu ser.

Se dice que la noche más larga procrea al sol más hermoso.
Tú, alejada en el viento. Que nunca se diga que
fue la noche la que te llevó, pues fueron hombres que aún caminan
con sus brillantes placas pero sin arrojar sombras.

versión en español: Raúl Gallo Calvo

La Viejita de Sonora

There is a woman in Sonora, México
who has a voice like cracked adobe.
She stands outside her casita at noon and sings
as loud as her small lungs will let her
into the still bright desert sky.
People think she is completamente loca.

But other people come
and they pay la viejita to sing their words.
She waits until the sun is as far away 
from the earth as it will get that day,
when you can hear how bright it is 
in a high, dry pitch. She walks onto the sand
y empieza a cantar.

It starts low,
in tone, pace, volume, height
until it grows and her words spiral, 
her words rise with the heat,
finding the high winds pushing north,

the winds that blow across the desert
and across the border to the wanting ears 
of fathers and brothers working in the north.
And in this way, Mexican women send words on the wind
to their husbands and sons, telling them it is ok,
we will see each other soon, I do love you
.

There are prayers and international calling cards,
but there is sand, bright sky, and nopales.
There is Western Union and wanting,
but there is a slow smile buried somewhere in the chest,
memories that wake before dawn
and a shadow that seems to share the work.
There is thirst and la migra,
there are rivers and protection.
There are words that come on the wind
telling them todo está bien, tranquilos, vamos a vernos prontito.

I don’t know any of this
because I have seen it.
I have never given her words
that she could pass to the wind.
I have never met la viejita de Sonora.
I only know her words because at midnight 
the desert stars are silent.

Standing outside my house on the border 
as a child, at midnight I listened 
to the voices that seemed to come from the arroyo
behind my house, Spanish voices 
on the breeze, I heard her sing.

And in the morning the Border Patrol 
would fill my nieghborhood, looking 
to grab rumours by the neck, pero 
se fueron. They would find nothing.

On the border, I decide
if the voices that I hear at midnight
are of inmigrantes in the arroyo behind my house
or if the midnight voices are the words on the wind, 
sung by la viejita.

Living on the border, I decide
between legends and laws,
between magic and realism.
I decide 
if I believe in sides
or believe in the wind.
If I believe in governments
or believe in people.

I choose people,
I choose the wind,
I choose beginning, not to end.

I choose the songs she sings,
I believe that words are wings,
people have always moved
and borders will be removed.

I choose people,
I choose the wind,
I choose beginning, not to end.
I choose people,
I choose the wind,
I choose the beginning
and I believe it’s us 
who will decide how all of this will end.

La Viejita de Sonora

Hay una mujer en Sonora, México
con voz como el adobe resquebrajado.
En la tarde, se para afuera de su casita
y canta tan alto como sus pequeños pulmones
se lo permiten hacia el brillante y tranquilo cielo
desértico. La gente cree que está completamente loca
Pero otros llegan y le pagan a la viejita para que cante sus palabras.
Ella espera hasta que el sol está tan lejos de la tierra
como lo estará ese día, cuando puedes escuchar
lo radiante que es en un tono alto y seco.
Ella camina sobre la arena y empieza a cantar.

Comienza grave, en tono, ritmo, volumen y altura
hasta que crece y sus palabras forman un espiral,
suben con el calor, y encuentran a los altos vientos
que son empujados al norte, y que soplan a lo largo
del desierto y a lo largo de la frontera hacia las ávidas
orejas de padres y hermanos que trabajan en el norte.
Y de esta manera, las mujeres Mexicanas envían sus palabras
en el viento, a sus esposos e hijos, y les dicen
que todo está bien, 

Vamos a vernos pronto, te quiero.
Hay oraciones y tarjetas para llamadas internacionales,
pero hay arena, un cielo brillante y nopales.
Hay Western Union y anhelos, pero hay una lenta sonrisa
enterrada en algún lugar del pecho, recuerdos
que despiertan antes del amanecer y una sombra
que parece untir la labor. Hay sed y está la migra,
hay ríos y protección. Hay palabras que llegan
con el viento que dicen todo está bien, tranquilos,
vamos a vernos prontito.

No sé nada de esto porque lo he visto.
Unnca le he dado palabras que pueda entregar
al viento. No he conocido nunca a la viejita de Sonora.
Sólo conozco sus palabras porque a medianoche
las estrellas desérticas están en silencio.

Parado afuera de mi casa en la frontera, de niño,
escuchaba a medianoche las voces que parecían
venir del arroyo detrás de mi casa,
voces en español en la brisa, la oí cantar.

Y en la mañana la Patrulla Fronteriza llenaba mi vecindario,
buscando atrapar rumores por el cuello, pero se fueron.
No encontraron nada.

En la frontera, decido si las voces que oigo a medianoche
son de inmigrantes en el arroyo detrás de mi casa,
o si las voces son palabras en el viento, cantadas por la viejita.

Viviendo en la frontera, decido entre leyendas y leyes,
Entre magia y realismo. Decido si creer en versiones,
o creer en el viento. Si creer en los gobiernos o creer en la gente.

Elijo a la gente, y elijo al viento.
Elijo el principio, no el final.

Elijo las canciones que ella canta,
creo que las palabras son alas,
siempre se ha movido la gente
y las fronteras serán removidas.
Elijo a la gente, elijo al viento,
elijo el principio y no finalizar.

Elijo a la gente,
elijo el principio y creo
que somos nosotros quienes
decidirán cómo termina todo esto.

Versión en español: Alvaro García

12 Things You Need to Know About Mexico

The first thing you need to know about Mexico is not a thing or a place
He’s a man more than a noun
and the man’s name is Memo
Two more things you need to know:
Memo’s 1983 Full Size Van
and how the man lives on butterflies

The fourth thing is that the most graceful way to cross the border 
is not to jump the border
para cruzar la línea con gracia,
hay que volar
The most gracey-iest way of all
is to just flutter fly over on golden wings

Number five:
Every year tens of thousands of Monarch butterflies migrate 
from Canada to Mexico,
2,500 miles by golden flutter fly fall mariposa monarca thousands the sky is blue 
the wind is golden
Also part of number five is where these flutterflies arrive:
The mountains of Michoacán
which is where Memo lives
& Memo lives on butterflies
no, Memo does not eat butterflies, cabrones
he’s much too clever for that because

Number six is the road
where everyday Memo drives his van full of tourists
into the mountains of mud and afternoon sun
where tourists shuttersnap and camcord butterflies thick like honey 
in color & consistency

Seven: In order to buy his Van Memo left su marida 
in Michoacán and lived the story 
we should already know 
In three days:
bus from central Mexico 
pickup truck to
Number eight: his entrance to this state
at night hot secret with strangers, desconocido
In Tucson Memo got a job resurfacing freeways

Number nine months Memo resurfaced the 300 miles of Interstate 10 
between Tucson & El Paso
and while butterflies in their paso 
mostly flutter fly over the US and its deserts,
Memo was bound to this ground
Working in a monarch-colored bright orange vest and discovering what 
exactly the American dream feels like under endless Mexican sweat
as the butterflies migrated effortlessly above him
The months passed this way & Memo returned home to his wife,
bought his van to take the tourists to the top of the butterfly mountain 
& earn money for his family

This is Memo’s story
but the tenth thing you need know about Mexico is you & I
are also part of Memo’s story:
the top three moneymakers in the Mexican economy are
Oil, money sent back by immigrants like Memo and tourism

So number eleven is you
who gave Memo the money to buy the van
and you & me who went to see butterflies
golden flutter fly fall Mariposa Monarca thousands--

The twelfth thing? 
I don’t know, maybe you should go
and find out

But the one thing you already do know about Mexico 
is that people live there
people just trying to live
like you,
me,
Memo,
and if you do not believe we’re all connected, 
you got another thing coming
Golden flutter fly fall Mariposa Monarca thousands 
the sky is blue you are
golden flutter fly fall Mariposa Monarca thousands 
the sky is blue Memo is
golden flutter fly fall Mariposa Monarca thousands 
the sky is azul on both sides we are golden

12 COSAS QUE NECESITAS SABER ACERCA DE MÉXICO

Lo primero que necesitas saber acerca de México
es que no es una cosa o un lugar
el es un hombre, más que un sustantivo
el nombre de ese hombre es Memo
dos cosas más que tienes que conocer:
la camioneta 83 de Memo y
como es que el vive entre las mariposas

La cuarta es que la manera
que más llena de gracia para cruzar la frontera

una mariposa
una mariposa

no es saltándola
para cruzar la línea con gracia
tienes que volar la manera con
mayor gracia de todas es agitando
alas doradas y volar.

Número cinco:
cada año miles de Mariposas Monarca migran
desde Canadá hasta México,
1,500 millas de aleteo continuo de alas doradas
miles de mariposas, el cielo es azul
el aire dorado también, parte del
número cinco es a donde llegan:
las montañas de Michoacán
donde Memo vive y Memo
vive sobre las mariposas
no, Memo no come mariposas,
cabrones, el es muy astuto para eso

el número seis es el camino
donde todos los días Memo
conduce su van llena de turistas
dentro de las montañas de barro y sol de atardecer
donde los turistas sacan fotos, toman video
de las mariposas como miel en color y consistencia

Siete: Para comprar su Van, Memo dejo a su esposa
en Michoacán y vivió la historia
que nosotros ya deberíamos saber
en tres días: un autobús
desde la central de México
recoger camioneta para:
número ocho: su entrada al estado
la noche calurosa, con extraños,
desconocido en Tucson
Memo consiguió un trabajo reparando autopistas

Número nueve meses que Memo reparó
las 300 millas de carretera interestatal 10
entre Tucson y el Paso y mientras
las mariposas en su paso
siempre volando sobre los EU y sus desiertos,
memo fue llevado a esta tierra
trabajando con un chaleco naranja
monarca y descubriendo
lo que se siente el sueño americano
por debajo de las mariposas, quienes
migran sin problema por encima de él
los meses han pasado y Memo regresa
a su casa con su esposa

compró su van para llevar a los turistas
a la montaña de las mariposas y ganar
dinero para su familia

Esta es la historia de Memo
pero la cosa número diez
que tienes que conocer es que tu y yo
somos también parte de la historia de Memo:

la base de la economía mexicana son:
el petróleo, el dinero enviado a México
por los inmigrantes como Memo y el turismo

Así que el once eres tú
quien le dio a Memo el dinero para comprar su Van
y tú y yo quienes fuimos a ver mariposas
dorados vuelos de mariposas Monarca,
miles de ellas.

¿Número 12?

No lo sé, deberías averiguarlo.
Pero lo que si sabes de México es que la gente
que vive ahí, gente que vive intentando vivir
como tú
como yo
como Memo,

Y si todavía no crees que todos estamos conectados escucha esto
dorados vuelos de mariposas Monarca, miles de ellas
el cielo es azul, tu eres
dorados vuelos de mariposas Monarca, 
miles de ellas
el cielo es azul, Memo es
dorados vuelos de mariposas Monarca, miles de ellas
el cielo es azul y de ambos lados somos dorados

traducción: Guillermo Márquez Guevara